Los 15 gobiernos que integran la alianza regional «Escudo de las Américas», impulsada bajo el segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, emitieron una contundente declaración conjunta en la que aplauden las acciones decisivas del Gobierno de Bolivia para desmantelar redes de corrupción pública fuertemente vinculadas al narcotráfico transnacional.
El pronunciamiento, canalizado en el país a través de la Embajada de los EE. UU. en Paraguay, se da pocas horas después de un masivo operativo de inteligencia que derivó en la detención del propio fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, y de varios de sus colaboradores de alto rango.
Las autoridades de la coalición internacional, de la cual Paraguay forma parte activa, señalaron que los recientes golpes policiales contra altos funcionarios envían el poderoso mensaje de que el hemisferio ya no tolerará la infiltración de capitales ilícitos «sin importar qué tan alto llegue». La declaración ratifica el acuerdo sellado en la cumbre del pasado 22 de septiembre para proteger las democracias y la seguridad regional frente a las redes narcoterroristas.
En este sentido, la caída de los fiscales bolivianos se enmarca en las investigaciones de complicidad que facilitaron la estructura de ocultamiento del uruguayo, Sebastián Marset, detenido y extraditado a los Estados Unidos a comienzos de este año en el primer gran éxito del bloque.
Las ramificaciones del caso Marset en Paraguay. El pronunciamiento del bloque antiterrorista tiene un eco directo en territorio paraguayo, dado que Paraguay mantiene conexiones históricas, profundas y críticas con la red de Marset.
* El megaoperativo «A Ultranza Py»: En Paraguay, Marset, es catalogado como el cerebro criminal detrás de la mayor investigación contra el narcotráfico y el lavado de dinero de la historia civil del país, vinculándosele directamente con el envío de más de 16 toneladas de cocaína al continente europeo.
* Nexos de alta peligrosidad: La justicia local expuso sus alianzas con figuras de la delincuencia organizada paraguaya, destacando a Miguel Ángel Insfrán, alias «Tío Rico», y a Jaime Franco.
* Asesinatos de alto impacto: Investigaciones vigentes en el país posicionan formalmente al narcotraficante uruguayo como uno de los autores intelectuales y morales del trágico homicidio del fiscal antidrogas paraguayo, Marcelo Pecci, perpetrado en Colombia.
* Cooperación bilateral inminente: Tras las capturas en Bolivia, el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), Jalil Rachid, confirmó que Paraguay enviará un contingente de agentes especiales al territorio boliviano para recopilar documentación de inteligencia y desenterrar los tentáculos remanentes que este cartel mantenía operativos entre ambos países.


