Este 14 de octubre, la Dra. Irene Benítez, gerente de Salud del Instituto de Previsión Social (IPS) junto con autoridades del Hospital Central, realizó una visita de verificación a la Unidad de Emergencias Médicas de Adultos (UEMA) y al albergue de familiares y acompañantes con el fin de observar las mejoras y la reorganización implementadas en estos espacios.
Las intervenciones contemplan la adecuación de áreas, la renovación de parte de la infraestructura y la reorganización de los servicios con el objetivo de brindar mayor comodidad a los asegurados, mejorar las condiciones de trabajo del personal de salud y optimizar los tiempos de atención.
Consultorio de respuesta rápida para agilizar las consultas
La Dra. Cristina Ghezzi, directora médica del Hospital Central, explicó que una de las principales medidas consiste en habilitar un consultorio de respuesta rápida, destinado a atender a pacientes de baja complejidad que acuden al servicio durante las horas de mayor demanda.
Este espacio funcionará como un consultorio satélite del Centro de Atención Ambulatoria (CAA) y permitirá agilizar las consultas y brindar atención ambulatoria, incluida la administración de medicación cuando corresponda, de acuerdo con las necesidades de los pacientes.
La reorganización busca reducir los tiempos de espera y facilitar una mejor distribución de la demanda, de modo que el área de urgencias pueda concentrar sus recursos en la atención de pacientes con cuadros de mayor complejidad.
En ese sentido, la Dra. Ghezzi señaló que la clasificación de los pacientes permitirá orientar la atención según la gravedad de cada caso, priorizando a quienes requieren una respuesta urgente y oportuna.
Reorganización del albergue y mejores condiciones de permanencia
Las mejoras también incluyen la optimización del espacio destinado al albergue, mediante una organización que contempla el registro de las personas que utilizan sus instalaciones.
Esta medida busca evitar el hacinamiento y contribuir a la prevención de infecciones, además de reforzar la seguridad de los pacientes, sus acompañantes y el personal de salud. Asimismo, el control de acceso permitirá reducir riesgos asociados con la presencia de personas no identificadas, incluidos posibles incidentes como robos, hurtos e incendios.
La reorganización de ambos espacios forma parte de las acciones impulsadas por el IPS para optimizar los recursos disponibles, fortalecer el funcionamiento de los servicios y ofrecer condiciones más adecuadas de atención y permanencia a los asegurados y sus acompañantes.


