La fiscala de Delitos Económicos y Anticorrupción Yeimy Adle imputó al expresidente de Petropar Eddie Ramón Jara Rojas, de 53 años, por supuesto enriquecimiento ilícito, y a su ex cónyuge Karina Estefana Otazú Fleitas, de 50, por lavado de activos.La investigación se inició a partir de un informe de Examen de Correspondencia de la Contraloría General de la República sobre su segundo periodo al frente de la estatal, de agosto de 2023 a marzo de 2026.
Según la Fiscalía, Jara realizó depósitos en efectivo, compra de vehículos de alta gama y pagos de préstamos que no cierran con sus ingresos legales. El análisis detectó movimientos en efectivo por G. 5.547 millones. Descontando sus ingresos netos declarados ante la DNIT, de G. 147 millones, queda una brecha sin justificar de G. 5.399 millones, el 97,33% de lo operado.
La fiscalía cita como ejemplo que en octubre de 2025 sus egresos bancarios llegaron a G. 570 millones, cuando su salario en Petropar era de G. 44,9 millones.Además, investiga un entramado de empresas adjudicadas por Petropar —Emprendimientos del Sur S.A., Legacy Roots S.A. y el Consorcio Firetech— que habrían derivado fondos a su entorno, como la compra al contado de una casa en Mburucuyá por USD 220.000 a nombre de una allegada.
A Otazú Fleitas se le atribuye haber recibido y ocultado fondos a través de consultorías, usados para pagar G. 600 millones en membresías al Club Centenario, además de figurar como cotitular de cuentas con acreditaciones millonarias y como compradora en operaciones ganaderas.
La fiscalía pidió 6 meses para presentar su requerimiento conclusivo y solicitó como medidas comparecencia mensual y prohibición de salir del país para ambos, además del bloqueo de cuentas en Itaú, Basa, Ueno, Familiar, BNF, Sudameris y Cooperativa Universitaria, y la prohibición de vender tres vehículos de alta gama: un Jeep Compass Limited 2025 a nombre de una de sus hijas, un Jeep Commander 2024 y una Toyota Land Cruiser 300 VX.


