ASUNCIÓN — En lo que se perfila como uno de los movimientos más sorpresivos y estratégicos de los últimos tiempos en la política paraguaya, el expresidente de la República y actual titular de la Asociación Nacional Republicana, Horacio Cartes, comunicó oficialmente este domingo 18 de octubre de 2026 que su movimiento interno, Honor Colorado, no presentará ninguna candidatura para las elecciones internas partidarias programadas para el año 2027.
A través de sus redes sociales oficiales, Cartes expresó que, en su carácter de presidente de la Junta de Gobierno de la ANR, se dedicará exclusivamente al fortalecimiento institucional de la nucleación política y a garantizar un proceso electoral interno democrático y transparente hasta la asunción de las nuevas autoridades partidarias que resulten electas. El anuncio fue replicado de inmediato por los principales medios de comunicación del país, confirmando el inmenso alcance de la noticia en desarrollo.
El trasfondo de una presunta traición y crisis en el oficialismo
Esta determinación de Cartes se produce en un contexto de marcadas tensiones y fricciones en la cúpula del oficialismo paraguayo, lo que diversos analistas y legisladores ya calificaban semanas atrás como una crisis interna o una guerra total dentro del cartismo. De acuerdo con informes y debates ventilados en el ámbito legislativo, los desencuentros se profundizaron tras la aparente exclusión o sustitución de la precandidatura del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, de la chapa presidencial proyectada para el ciclo electoral venidero, planteándose inicialmente el nombre del ministro Juan Carlos Baruja, quien posteriormente descartó su postulación a la presidencia.
El propio senador oficialista Ramón Retamozo admitió públicamente ante la prensa que existía una crisis innegable en Honor Colorado, describiendo un ambiente de crispación entre las figuras clave del movimiento, incluido el vicepresidente Alliana. En los pasillos políticos del país se interpreta esta jugada como una respuesta contundente ante lo que se percibe como una desconexión o virtual distanciamiento por parte del entorno del actual presidente Santiago Peña y los miembros del Poder Ejecutivo hacia su histórico líder político.
¿Estrategia de repliegue o reconfiguración del poder con la disidencia?
Fuentes de la disidencia no descartan que Horacio Cartes termine sumándose o respaldando estratégicamente al equipo de Fuerza Republicana y sus bloques aliados en el Congreso. Este movimiento representaría un quiebre total en el mapa de alianzas actual y un fuerte espaldarazo para el sector disidente, donde actualmente se barajan varios nombres con un fuerte peso institucional y perfil presidencial de cara al futuro político.
Dentro de este bloque disidente que articula encuentros clave destacan varios presidenciables:
* Arnoldo Wiens: Exministro de Obras Públicas y referente de peso de Colorado Añetete, visto como una figura de consenso tras los constantes diálogos entre los líderes partidarios.
* Luis Pettengill: Senador nacional y líder del movimiento Fuerza Republicana, cuyo perfil empresarial y político es clave en las negociaciones de la disidencia.
* Lilian Samaniego: Experimentada senadora y líder de Causa Republicana, quien mantiene sus aspiraciones presidenciales vigentes dentro de la estructura partidaria.
Al retirar el sello de Honor Colorado de las disputas partidarias de 2027 y mirar hacia el sector disidente, el titular de la ANR sacude el tablero de poder. Esta maniobra deja al equipo del gobierno actual en una posición de aislamiento político dentro de su propio partido, obligándolos a reconfigurar sus estrategias de cara al tramo final del actual periodo presidencial. El escenario de la ANR queda así en una tensa expectativa, abriendo el camino para unas elecciones internas de 2027 que redefinirán por completo el equilibrio de fuerzas en Paraguay.


