El tablero político de la oposición paraguaya de cara a las elecciones generales de 2028 ha comenzado a agitarse con fuerza. La reciente propuesta del exintendente de Ciudad del Este y líder del movimiento Yo Creo, Miguel Prieto, de utilizar una encuesta como método clave para seleccionar al candidato presidencial unificado, ha instalado un debate urgente entre los diferentes frentes que buscan hacer frente al oficialismo.
Aunque Prieto aclaró que su planteamiento no busca cerrar las negociaciones a una sola vía, la discusión sobre las reglas del juego ya está en marcha. La mesa opositora tiene en la mira el próximo 9 de noviembre, fecha en la que se prevé la firma de un compromiso de unidad en el Hotel Guaraní para definir los plazos institucionales, debatiendo si la estructura jurídica final adoptará la forma de una alianza o de una concertación electoral.
Dentro del abanico opositor, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y otros sectores independientes ya mueven sus propias fichas con figuras que también aspiran a liderar la chapa de unidad. Desde el plano liberal, el presidente del PLRA, Alcides Riveros, ha apuntado a liderazgos consolidados y emergentes que están en la grilla de largada, entre ellos el actual gobernador de Central, Ricardo Estigarribia, el senador Salyn Buzarquis, el exlegislador Blas Llano y el analista Carlos Mateo Balmelli. Asimismo, en el espectro independiente resuena el nombre del senador Eduardo Nakayama, quien mantiene su propio perfil de cara al electorado no colorado.
Mientras referentes como el senador liberal Líder Amarilla no descartan que una figura externa a su partido, como el propio Prieto, pueda encabezar la propuesta opositora, el debate por el mecanismo —ya sea mediante padrón abierto o el sistema de encuestas sugerido por Yo Creo— medirá la verdadera capacidad de desprendimiento y cohesión de todo el arco político alternativo de Paraguay.


