Tres funcionarias denunciaron con chats, audios y comprobantes a la senadora Zenaida Delgado por un presunto esquema de cobro ilegal, retención sistemática de bonificaciones y pedido de hasta G. 100 millones para acceder a nombramientos. Los testimonios, que van de julio de 2023 a octubre de 2026, describen el mismo modus operandi y configuran, de comprobarse, hechos punibles de cobro indebido de honorarios, exacción y uso indebido de influencias, causales de pérdida de investidura según el Art. 201 de la Constitución.
El mecanismo denunciado1. Retención del plus: Las asesoras cobraban una bonificación por cargo de G. 1.350.000 que luego subió a G. 2.100.000. Según la primera denunciante, que entró el 1 de julio de 2023:»Ese 1.350.000 no era para mí. Era directamente para la senadora. Tengo evidencias». Al principio, dice, Delgado usaba a terceras personas para pedir el dinero. Si se negaban, perdían el cargo. La suma entregada supera los G. 50 millones por funcionaria. Aparte del plus fijo, habla de pedidos diarios por chat: «200 mil, 500 mil, un millón, 2 millones, 5 millones. Es insostenible». Con un neto de G. 6,8 millones y una hija menor a cargo, asegura: «Trabajábamos, pagamos por trabajar».
2. Venta de nombramientos por G. 50 y G. 100 millones: Las otras dos funcionarias ingresaron en octubre de 2023 como contratadas con G. 4 millones. Relatan que en 2025, cuando les correspondía el nombramiento, Delgado les puso precio. A una, que además es su cuñada, le habría dicho en su casa que su sobrino fue «agradecido» con G. 50 millones, dándole a entender que debía hacer lo mismo. Para pagar, la funcionaria sacó G. 50 millones del BNF en agosto de 2025 (G. 30 para Delgado). Luego fue llevada a la caja de jubilaciones del senado ante el director Rafael García para firmar un segundo préstamo de G. 20 millones donde Delgado firmó como codeudora en plena sesión, y el dinero en efectivo fue entregado para completar los G. 50 millones. Delgado había prometido pagar ese préstamo y no lo hizo.
3. La tercera funcionaria fue nombrada el 2 de julio de 2025 con G. 4 millones tras aceptar pagar G. 50 millones. Como no podía endeudarse, solo pidió G. 15 millones de la caja, pese a que Delgado quería G. 25 millones. En agosto de 2026, la senadora le habría escrito: «Si es el préstamo, 10 ya me diste, 50 ahora y en diciembre otro 50». Es decir, G. 100 millones. Cuando reclamó, Delgado le envió a su abogada, Fátima Agüero, y a la funcionaria Mirta Jara a la comisión de desarrollo social, con un documento de amedrentamiento advirtiendo que si hablaba se perjudicaría «porque ella es una senadora». La funcionaria grabó el encuentro.
Lo que viene: pérdida de investidura. El caso ya no es solo un cobro irregular. La ley es clara: Cobro indebido: retención de parte del salario. Exacción: exigir dinero a cambio de un acto que debe ser gratuito (el nombramiento).Uso indebido de influencias: usar su cargo y su firma como codeudora en la caja de jubilaciones para forzar préstamos, y llevar los trámites a su casa y a plena sesión. Los tres hechos están tipificados en el código penal y en la ley 6300, y son causales directas de pérdida de investidura en el senado. Las denunciantes afirman tener toda la trazabilidad: chats donde Delgado pide plata a través de terceros, comprobantes de BNF, legajos de la caja de jubilaciones con la firma de Delgado como codeudora, y audios.


