Asunción, 3 de noviembre de 2026 — En medio de la profunda inestabilidad política y financiera provocada por la crisis bancaria, el debate sobre una eventual sucesión presidencial sitúa al Congreso Nacional como el encargado directo de elegir al próximo Vicepresidente de la República, de acuerdo con lo estipulado en la Constitución Nacional.
Ante los reclamos de juicio político y las demandas de renuncia que pesan sobre el gobierno de Santiago Peña por el riesgo de los fondos previsionales y los ahorros ciudadanos, el marco legal paraguayo prevé un mecanismo estrictamente parlamentario para resolver la vacancia en el segundo cargo más importante del Poder Ejecutivo.
El mecanismo de sucesión según el Artículo 234
• Asunción de la Presidencia: En caso de concretarse la salida de Santiago Peña, el vicepresidente Pedro Alliana asumiría de forma inmediata la conducción de la Presidencia de la República para completar el mandato.
• Rol del Poder Legislativo: Debido a que el periodo constitucional ya superó los dos primeros años de mandato (iniciado en agosto de 2023), no se contempla la convocatoria a elecciones generales para la vicepresidencia.
• Votación en ambas cámaras: Corresponderá exclusivamente a la Cámara de Senadores y a la Cámara de Diputados sesionar conjuntamente para elegir, por mayoría absoluta, al ciudadano que ocupará la Vicepresidencia vacante hasta agosto de 2028.
El escenario legislativo actual obligaría a las bancadas a buscar un consenso político inmediato en el Palacio Legislativo para evitar un vacío de poder, en un momento donde la ciudadanía exige la máxima transparencia y la preservación del orden social e institucional.


