Las recientes elecciones municipales en Paraguay, que contaron con una participación estimada de casi el 60%, se vieron afectadas por una serie de tensiones, disputas físicas y múltiples detenciones en diversos puntos del país. A pesar de que las autoridades del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) calificaron el proceso general como una jornada «normal», la Policía Nacional y el Ministerio Público reportaron una gran cantidad de incidentes desde tempranas horas del domingo.

De acuerdo con los informes oficiales, la fiscal Sandra Ledesma confirmó la detención de al menos 18 personas vinculadas a diversas irregularidades, entre las que destacan la violación del secreto al voto por el uso indebido de teléfonos celulares dentro del cuarto oscuro, intentos de compra de sufragios en las adyacencias de los locales de votación y la captura de personas que contaban con órdenes judiciales previas, como el caso de un ciudadano con una causa pendiente por presunto abuso sexual.

El inicio de las votaciones estuvo cargado de discusiones acaloradas y agresiones que obligaron a la intervención de las fuerzas del orden en varios focos de tensión reportados por cadenas de noticias de NPY y Trece. En la localidad de Yataity del Guairá, se registraron agresiones verbales y físicas entre representantes de distintas listas políticas, llegando al punto de registrarse empujones y ciudadanos tomados del cuello, mientras que en el Colegio Luis Alberto Herrera de Asunción y en un centro educativo de Lambaré se reportaron fuertes disputas entre los miembros de mesa por la conformación de los puestos y la disposición del mobiliario electoral. Asimismo, en Villa Elisa, un operativo previo de carga de máquinas de votación frente al Registro Electoral ya había detonado discusiones amenazantes entre funcionarios y ciudadanos.

A la par de estos altercados, referentes políticos de la Alianza Unidos por Asunción, encabezados por Soledad Núñez, convocaron a conferencias de prensa para denunciar formalmente conflictos en la conformación de las mesas de votación e instaron al Ministerio Público a desplegar sus agentes para frenar la compra abierta de votos.

Por otro lado, en las zonas rurales del departamento de Canindeyú, se reportaron tácticas de sabotaje vial mediante el uso de clavos en forma de estrella (conocidos localmente como ‘miguelitos’), los cuales provocaron el pinchazo de neumáticos en al menos dos vehículos dedicados a la movilidad del operativo electoral. A pesar de los exabruptos, las denuncias de la oposición y el clima inestable provocado por fuertes lluvias matutinas en varios municipios, el procesamiento de actas continuó de forma regular hacia el cierre de los portones para determinar los resultados definitivos en todos los distritos del país.

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