El intendente electo de Encarnación, Sebastián “Cheba” Remesowski, prestó juramento formal para conducir el municipio en el periodo 2026-2031 en un acto que marcó el retorno del Partido Colorado al Ejecutivo local tras 11 años de gestión de Luis Yd. Sin embargo, la asunción estuvo marcada por la tensión institucional, ya que el equipo técnico y jurídico de Remesowski se negó a firmar el acta final del corte administrativo al detectar graves inconsistencias, cuentas bancarias en negativo y una estimación preliminar de deudas que supera los G. 45.000 millones.

El asesor jurídico, Rubén Acuña, detalló que el balance presentado por la administración saliente no refleja las obligaciones financieras reales de la institución, por lo que solicitarán de forma inmediata una auditoría externa integral a la Contraloría General de la República.

Entre las irregularidades más severas expuestas por la nueva administración se encuentra la retención de los descuentos jubilatorios de los funcionarios municipales, fondos que presuntamente fueron desviados a otros rubros operativos en lugar de transferirse a la Caja de Jubilaciones.

A esto se suma el colapso operativo del parque automotor de la comuna, el cual fue recibido totalmente obsoleto, con equipos de climatización dañados en dependencias clave y sin recursos para la compra de combustible de las patrulleras de la Policía Municipal. Asimismo, se identificó una deuda adicional de G. 365 millones dentro del Hospital Pediátrico Municipal y se denunció el desembolso irregular de unos G. 140 millones en bonificaciones de último momento a tres funcionarios en pleno proceso de transición.

A pesar de heredar una severa «mochila económica», Remesowski prometió transparentar el estado real de los ingresos y egresos en un plazo de 15 a 20 días, priorizando la reestructuración de la nómina y el pago de salarios vencidos.

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