ASUNCIÓN. El fuerte impacto político generado por las acusaciones de que el Banco Central del Paraguay (BCP) "miró a otro lado" ante presuntas violaciones normativas obligó a una cumbre de
Asunción. El sistema financiero y el tablero político de Paraguay ingresaron de forma simultánea en una zona de alta turbulencia. En una seguidilla de acciones sin precedentes, ambas cámaras del
La Cámara de Diputados aprobó un pedido de informes dirigido al Banco Central del Paraguay para que informe sobre las actuaciones del regulador ante antecedentes fiduciarios vinculados a Banco Atlas.





