Diputados de la oposición en Paraguay ya han comenzado a firmar formalmente el libelo acusatorio para impulsar un juicio político que pretenda la destitución del presidente Santiago Peña y del vicepresidente Pedro Alliana.
La iniciativa, promovida por la bancada del Bloque Democrático con el respaldo de sectores del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el tercer espacio, cobró fuerza tras la decisión del Banco Central del Paraguay (BCP) de intervenir e iniciar un proceso de resolución de ueno bank debido a una insuficiencia en su índice de solvencia.
Los impulsores de la destitución, que cuentan con una base inicial estimada en unos 36 votos, buscan dialogar con sectores de la disidencia colorada —quienes han expresado duras críticas a la gestión económica o consideran que existe mal desempeño— para intentar sumar los apoyos necesarios y alcanzar la mayoría requerida de 53 votos en la Cámara Baja.
Los argumentos centrales de la acusación apuntan a un presunto mal desempeño en sus funciones y a un grave conflicto de intereses, señalando que durante la actual administración se direccionaron y concentraron de manera desproporcionada millonarios fondos estatales y de la seguridad social del Instituto de Previsión Social (IPS) hacia dicha entidad financiera, la cual experimentó un crecimiento meteórico.
Asimismo, se cuestiona la responsabilidad política del presidente Peña, quien mantuvo acciones en el grupo financiero hasta marzo de 2025, mientras el oficialismo rechaza la viabilidad de la destitución argumentando que se pone en riesgo la estabilidad económica nacional.


